A veces, cuando quieres a alguien mucho, mucho, mucho, intentas encontrar el modo de describir el tamaño de tus sentimientos. Pero, tal como la liebre pequeña y grande descubren, ¡el amor no es algo fácil de medir!
Cuento firmado por Sam McBratney e ilustrado por Anita Jeram, abre una oportunidad maravillosa para reconocer y expresar los sentimientos. Es perfecto para los primeros lectores y para los que aún no lo son, tanto por la sensillez de la lectura y escritura como por la animación de páginas enteras ilustradas.
La capacidad de reconocer y expresar las emociones permite al niño tomar conciencia de los estados emocionales y avanzar en su autoconcepto y autonomía. A partir de ahí podra controlar su conducta y compartir sus emociones.
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